CON LA ESPOSA DE MI PRIMO

CON LA ESPOSA DE MI PRIMO
Este es mi primer relato que escribo, es 100% real y paso hace ya varios años con la esposa de mi primo, ella se llama Mariana, ella es una joven delgada, de aproximadamente 1.65 m. de altura, de tez blanca, labios carnosos y deliciosos, unos pechos medianos pero muy exquisitos y lo mejor que le resalta es su gran trasero y piernas, tiene el trasero firme porque practica mucho deporte y un vientre plano delicioso.
Nosotros siempre hemos convivido mucho, ya que en mi familia son muy fiesteros y siempre hacen convivios y se reúne toda la familia. Desde que conocí a Mariana, me fijé en ella siempre que nos reuníamos la veía disimuladamente, le veía su hermoso trasero y sus pechos; ella siempre se viste muy bien, con pantalones de mezclilla muy pegados, con leggins de varios colores y en tiempo de calor con shorts muy pequeños. Siempre que la veía terminaba en mi habitación haciéndome una paja, imaginándola desnuda y metiéndole toda mi verga y haciéndola gozar. Un dia que le estaba viendo los pechos y el trasero fijamente me descubrió y solo me sonrio.
Paso el tiempo siempre era lo mismo, yo la veía a ella y enseguida tenía una erección que terminaba en mi habitación haciéndome una paja, y nunca me atrevía a decirle nada por respeto a mi primo y por temor a que me rechazara y le dijera a mi primo. Comencé a platicar con ella por medio de mensajes por celular y así fuimos teniendo más confianza, platicando de cualquier tema. Un día que yo andaba muy excitado me armé de valor y comencé a escibirle.
-Hola Mariana, como estas?
M-Muy bien y tu?
-Bien también, que haces?
M-Nada, acostada, viendo tele, y tu?
-Igual, solo acostado. Oye te puedo decir algo pero que solo quede entre tú y yo?
M-Claro, dime que pasa.
-La verdad es que siempre me has parecido muy atractiva y muy sexy, tienes un cuerpo espectacular, he tenido sueños en los que te hago el amor y siempre me masturbo pensando en ti.
Pensé que se iba a enojar pero al contrario me dijo.
M-Sabes, tu también me pareces atractivo y si me gustaría que me hicieras el amor pero me tengo que ir porque aquí esta tu primo y me puede ver lo que platico contigo. Nos vemos, BYE.
Así paso el tiempo solo platicábamos por mensajes porque nunca teníamos la oportunidad de estar solos y siempre nos decíamos que teníamos ganas de hacer el amor y nos mandábamos fotos desnudos, ella de su trasero y sus pechos y yo de mi verga erecta.
Un día mi primo tuvo que salir fuera y yo estaba platicando con ella por la computadora, le mande una foto de mi verga y le pregunte que si me ayudaba
M-Claro que me encantaría ayudarte y también hacerte una rica mamada.
-Puedo ir a tu casa a que me ayudes ahorita que estas sola?
Mariana lo pensó un momento y me dijo.
M-Si ven pero rápido.
En menos de 5 minutos ya estaba en la puerta de su casa, toque y no tardo en abrirme al entrar y cerrar la puerta, la abracé y comencé a besarla y a recorrer todo su cuerpo con mis manos , besándonos nos fuimos a su habitación y parados me bajo el pantalón y me empujo a la cama y se abalanzo a comerme la verga, me dijo
M-Así querías que te ayudara?
Yo solo asentí con la cabeza porque lo hacía fenomenal, la quite y la recosté a ella la desnudé por completo y me fui directo a comerme su conchita que tanto deseaba y su sabor era mejor de lo que me imaginaba, estuve comiéndomela por unos 15 minutos y ella me pidió que ya se la metiera, me subí arriba de ella y ella misma me agarro la verga y la puso en la entrada de su concha y de un solo empujón se la metí completa, ella comenzó a gemir y a decirme que le diera fuerte, así lo hice y estuvimos así otros 15 min y sin sacarse la verga de adentro, ella sola se dio la vuelta y se puso a 4, y allí estaba yo cumpliendo mi fantasía, follandome a la esposa de mi primo y viendo su culo como rebotaba en mi verga, ella comenzó a gemir más fuerte y a decirme que se corría, yo tampoco iba aguantar mucho más y se lo hizo saber y me dijo que terminara adentro, se sintió delicioso y terminamos casi al mismo tiempo, descansamos unos minutos y me dijo que me fuera porque no tardaba en llegar una amiga, me despedí y me fui a mi casa.
Y así fue como comenzamos nuestra relación secreta.

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