Desflorándome a la cachondisima monja

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Desflorándome a la cachondisima monja
De nuevo hola, quisiera relatarles otra de mis aventuras eróticas que experimente apenas hace tres días con una muy cachonda y buenota monja.

La chica religiosa con quien fornique tiene por nombre Rosa, ella tiene 25 años de edad, es de estatura normal, piel algo morena clara y pelo negro, esbelta y muy buenota sexy. Pero por su religión era muy devota hasta que me la seduje hasta tirármela, lo más lindo y maravilloso de ella es que era virgen y nuevecita, por ello yo me la desvirgue y la convertí de monja religiosa a mujer PUTA.

Yo pertenezco a la religión católica romana y a causa de eso mi familia es muy devota y siempre que hay tiempo nos vamos a las típicas misas religiosas de domingos, en la iglesia en la que asistíamos no había monjas buenas pues todas eran mayores de 50 años, prácticamente casi ancianas pero apenas hace dos semanas entro una monja recién graduada del seminario religioso y claro desde que la vi mi mente inicio la tentación de cogerla. Como consecuencia comencé a inventar pretextos para quedarme en la iglesia supuestamente rezando pero con planes de espiarla, desde luego las demás hermanas sospecharon de mi pues no soy del estilo devoto que está en la iglesia pero tampoco me dijeron nada, inicie a entablar dialogo con ella pero no pasaba de platicas religiosas y eso así que iba todas las tardes a la iglesia ya no para fingir rezar si no para platicar con ella pues esa era mi verdadero propósito, un día que ya me tenía más confianza comenzó a platicarme sobre su vida personal y me dijo que desde niña nunca había tenido novio pues sus padres siempre soñaron que sería una monja y por ello supe que conservaba su virginidad y me dio mucho más deseo y morbo hacia ella.

Cada día que pasaba ansiaba mas fornicarla pero siempre estaban las demás monjas y nunca encontraba la oportunidad de tan siquiera mirarla pues siempre vestía su típico atuendo de puritana que es un vestido largo hasta sus pies, más la suerte no me abandono otra tarde que de nuevo volví a la iglesia a visitarla no estaban sus compañeras monjas pues habían salido a predicar. Sólo estaba ella limpiando una imagen de la parte de arriaba así que estaba arriba de una escalera y no desperdicie la oportunidad de verla, la salude naturalmente para no ser tan depravado y como ella ni se imaginaba mis intensiones no se cuido, me acerque a ella platicándole y inicie a echar un vistazo debajo su vestido, tenía muy buenas piernas y hasta pude verle su calzón blanco. Esto me calentó bastante pero de nuevo tuve que resistirme pero no pude evitar mirarle muy furtivamente sus piernas y ella lo noto cuando se volteo para bajarse, no me dijo nada sólo me miro un poco de manera extraña como confundida, yo ya con la terrible calentura a mil me atreví a decirle que mu habían gustado sus piernitas. Al oír eso se indigno y me dijo que tuviera respeto a la casa de dios y a ella pues era monja pero a mí no me importo.
Ella trato de huir de mi mas no la deje, la tome de la mano e inicie a masajearle las tetas, ella se resistía y cuando cole mi mano entre sus piernas intento darme una bofetada pero la detuve con un beso en sus labios. La lleve a su recamara dentro los aposentos de la iglesia, ella repetía que era una locura pero también ya estaba caliente, lo note por su humedad que tenía ya en su vagina, ella me dijo que nunca había estado con un hombre y que no sabía ni como se hacía el sexo más yo le dije, “No te preocupes mamacita yo te guio” le subí totalmente su vestido y le abrí sus sexys piernas, estaba muy tensa e inexperta, yo magníficamente excitado comencé a mamar sus piernas y retire su calzón con mi boca, al sentir que no tenia calzón ya de inmediato quiso desertar y se tapo su vagina con la mano mas yo la detuve de nuevo. Le mame su rajita bien bonito hasta el grado que ella dio sus primeros gemidos de placer, le bebía sus flujos muy deliciosamente mientras ella disfrutaba de eso, después no la obligue a mamármela pues sabía que se negaría y tal vez terminaría ahí todo haci que fui al grano, me la saque y de un empujón se la clave sin que se diera cuenta, ella grito de dolor y pataleo pero ya se la había ensartado.

Me quede quieto por unos segundos hasta que comencé el bombeo y ella dejo el dolor por el placer, inicie a meterle y sacarle de manera rápida y ella con gritos de placer pronunciaba mi nombre muy seguido hasta que no soporte más y eyacule dentro su vagina. Al sentir mi leche dentro de ella se asusto y medio me empujo, al sacarle mi verga salió rápido de su vagina una mescla viscosa de semen con sangre. Por suerte ahí terminamos pues oímos como llegaron las demás y preguntaron por ella más dijo que estaba ocupada en su habitación, yo me asuste pues como no usamos protección tal vez quedaría embarazada pero como no estaba en sus días no fue haci, al terminar ella estaba muy afligida pues decía haber traicionado a dios y la deje medio llorando entre plegarias. Al día siguiente ella me dejo una carta en la que decía que no podía seguir siendo monja fingiendo ser casta mientras que la verdad es que ya era desvirginada y que se iba del país pues tampoco se atrevía a confesarles a sus padres tal deshonra. Pero a mí me desbordaba la alegría por haberme desflorado de nuevo a otra y esta vez a una monja.

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