Aventuras y desventuras de una cross.

Anal

Aventuras y desventuras de una cross.
Soy mi propio jefe, en una empresa dedicada a la construcción y reformas, a veces me envían trabajos de compañías de seguros como en este caso.
Fue una mañana, tal vez martes, tal vez miércoles. Suena un mensaje en el móvil y como otros muchos dice así:

Seguros A…
Avisos para mañana día
Operario F….
Siniestro.- Avería fontaneria
Asegurado.- Vanessa
Telf.- 687 … …

Mi mente empieza a imaginar.
Vanessa que nombre mas bonito, sera una chica cross.
Es mi gran ilusión, que cuando llame para concretar la visita sea una voz grave la que conteste a mi llamada. Que sea una mujer como yo en mi intimidad la que conteste al teléfono y la que me reciba vestida muy femenina.

Llamo: no hubo suerte la voz no es grave. La señora por su voz de unos cuaitantos, tal vez cincuenta.
Inicio el protocolo, me presento:
Soy F.. Me enviaron un aviso del seguro. Mañana pasare a visitarle y posterior tramitarle el arreglo de su siniestro.
Cuelgo.

Para mi otro aviso como cualquiera iré mañana, veré que hay que hacer tramitare el expediente y luego enviare a uno de mis chicos a reparar la avería, uno joven para que le alegre la vista a la señora. Otra cosa aunque la señora se insinúe no va a conseguir pues estos jóvenes están saciados, follan día si dia también ni que tuviesen la polla de oro.
No como yo que aunque casado mi mujer nada de nada, me tiene muy limpio, aseado y planchado como un pincel, pero de sexo nada.

Y así como un pincel, con mis botas de seguridad limpitas, pantalón multibolsillos, camisa de cuadros y chaleco sin mangas. Me dirijo a mi aviso.

La señora me recibe en pijama de algodón ( pantalón largo y camiseta de manga larga ) y bata de casa.
Lo esperado, una señora como cualquier otra, eso si habladora y extrovertida.

Yo.- La llave de paso

Vanessa.- En el lavadero. Acompañeme.
Le llevara mucho la avería, estoy esperando para ducharme.

Yo.- Espere señora aun no se en que consiste y esto lleva un proceso.

Me abre la puerta del lavadero diciendome, la llave de paso esta a la derecha dentro de la trampilla.
Y hay estaba, mi perdición y la de cualquier chica cross como yo.
Mis ojos no fueron a buscar la llave. Se fueron al tendedero, con ropa interior de la señora y del marido supongo, ropa corriente como la de cualquier pareja ( bóxer de el, bragas de algodón de ella y algún sujetador) Excepto aquellas dos prendas, delicadamente tendidas. Un picardía o baby doll de suave raso semitransparente y encaje con su gratuita brasileña a juego.

Quede prendado de aquella imagen, como buena cross que soy. Quizá la señora se dio cuenta.
Me agache abrí la llave disimulando.

Bien le dije, vamos a ver donde esta esa avería. No sin antes dejar mi caja de herramientas en el lavadero, sabiendo bien que la,dejaba atrás. Quería volver a ver aquellas bonitas prendas.

Acompañeme la avería esta en la cocina. Aquella voz me despertó de mi pensamiento de como me quedarían a mi esas prendas.

Una vez en la cocina me agacho bajo el fregadero para descubrir la avería, mientras la señora se va.
Y allí estaba yo imaginando como aquella bonita braguita cubriría mi pollita, pensando en la suavidad de tan delicado tejido.
Como no imaginando la parte de arriba deslizándose sobre mi piel al colocarmela, aquel encaje sobre mi piel depilada imaginando mis pezones bajo el suave raso !!!erizados!!!!

Que tal lo ve, escuche la, voz de la señora.
Bien dije al volverme, descubriendo que la señora ahora no llevaba el pantalón bajo la bata y la mostraba algo abierta dejando al descubierto su rodilla y algo de su muslo.
Voy al lavadero necesito una herramienta y creo que deje allí mi caja. Quería volver a ver detenidamente aquellas prendas, aunque la vista que la mujer me ofrecía no era mala. Prefería ver aquellas finas prendas para dejar volar mi imaginación.

La señora me seguía y al entrar en el lavadero, mi mirada otra vez derecha al sitio donde estaban aquellas prendas.
Creo que fui descarado mirando y la señora volvió a darse cuenta de mi actitud.
Cogí un alicate, aunque no lo necesitaba. Ya había detectado la avería y había cerrado una de las llaves auxiliares.
Por lo que la mujer tenia agua en toda la casa excepto el fregadero.
Pero tenia que seguir fingiendo y quería volver una y otra vez al lavadero para ver aquellas prendas.
Volví y deje allí el alicate, para techar otra mirada, ahora mas detenidamente pues la señora quedo sentada en un sillón en el salón.

Al volver a la cocina, cogí papel, lápiz y me agache de nuevo bajo el fregadero para tomar nota de lo necesario para reparar.
Al girarme aun agachado la señora estaba de pie tras de mi, esta vez la bata estaba aun mas abierta dejándole ver su suelo pelvico, tapado con una braga de algodón y algo de encaje donde se notaba el bulto de sus labios. Mas o menos igual a las que yo llevaba puestas. Si oyeron bien uso gratuitas de mujer, cuando trabajo algo cómodo y cuando quiero darme un homenaje la mejor de las lencerías.
Como tampoco me llamo la atención, le dije: Puedo sentarme para rellenar el parte.

Si acompañeme al salón, contesto la señora.

Estaba sentado rellenando el formulario cuando la señora inicio esta conversación.

Ella.- Perdone mi indiscreción. Pero podría preguntarle algo?

Yo,- Si digame. Siempre pensando que seria algo relacionado con mi trabajo.

Ella.- Es usted gay?

Yo.- todo sonrojado. No señora.

Ella.- Pues cualquiera diría que no lo es?

Yo.- No, le repito. Pero me encantaría saber por que lo piensa.

Ella.- Le ofrecí un bombón, dijo mirando sus piernas que ahora estaban cruzadas y tapadas con la bata.
En cambio usted, prefería el envoltorio dijo mirando hacia el lavadero.
Acaso cree que no me di cuenta de como miraba usted mi ropa interior.

Yo.- Perdone que le diga, pero una señora como usted debe estar muy satisfecha después de haber usado esa ropa con su marido. Pues creo que cualquier hombre se lo haría muy bien hecho vestida usted así dejándole bien satisfecha por mucho tiempo.

Ella.- Usted lo a dicho cualquier hombre, menos mi marido, que aunque me visto asi ni me hace caso. Y con usted no he corrido mejor suerte. Digame si no es usted macho alfa pues si lo fuera en este momento me estaría montando, no es gay como dice aunque lo dudo. Que demonios es usted.

Yo.- Soy cross y lesbiana.

Ella.- Soltando una carcajada. Cross que, que es eso y lesbiana jajaja, no me iras a decir que bajo tu bragueta ahí un coño y eres mujer trans pues no lo creo.

Yo.- No tengo coño, pero soy muy mujer, aunque es difícil de explicar. Además no es el momento ni el lugar para podérselo demostrar.

Ella.- Por que no puede explicarlo o demostrarlo. Que necesita.

Yo.- Necesito un armario, con ropa de mujer y un baño.

Acompañeme dijo. Me llevo a su dormitorio. Y me dijo hay tiene, mi vestidor y mi baño. Que mas necesita?

Un poco de intimidad conteste.

Tomate el tiempo que precises me dijo cerrando la puerta. Estaré en el salon.

Y allí me quede. La ocasión la pintan calva Sarita me dije. Tenia a mi disposición ropa, lencería y todo tipo de maquillaje.
Por lo que me puse manos a la obra. Jaja nunca mejor dicho.

Como un conjunto de sujetador de esos que dejan los pezones al aire y su braguita a juego, unas medias con liga de blonda negras, faldita roja y camisa blanca que me quedaba mas bien estrecha, por lo que me deje bastante escote abierto.

Bien maquillada, la pena no tener unos zapatos de mi talla, por lo que me quede descalza. Y a falta de peluca como un foular y lo utilice a modo de velo islámico.

Cuando entre en el salón Vanessa quedo sorprendida.
Ahora veo que eres una hermosa mujer, me dijo.
Veamos si eres tan lesbiana como dices, me dijo poniéndose en pie y abriendo su bata dejando ver su cuerpo solo en braguitas. Con sus pechos al aire tamaño limón, de pezones duros y erguidos y aureolas como galletas.

Me abalance sobre ella, cogiéndole con una mano en la cintura y otra en su nuca. Comencé a comerle la boca.
Cual es tu nombre me susurro entre morreos.
Sarita, conteste. Nuestra respiración se hacia cada vez mas intensa, nuestras caricias con mas impetu. Mi falda acabo arrugada en mi cintura y mi camisa por el suelo.

Jamas imagine que me fuese a encantar acariar mi propia ropa puesta sobre ti, me dijo.

Follame!! Follaje!! Me suplicaba. Pero no te quites la ropa interior te deseo así.

Así lo hicimos, follamos de todas las posturas posibles, le comí su coño hasta dejarlo seco de su salado flujo.

Te gusta que te la chupen Sarita, me dijo.

No lo se conteste.

Como que no lo sabes, que quieres decir.

Nunca me lo hicieron.

Como? Que? Que nunca? No vaciles?

No la verdad, aunque lo deseo tanto como comerme un yo.

Y tu mujer a que se dedica entonces teniendo este dulce dispuesto a llevárselo a la boca?

Pues no se pero a mi no me hace esas cosas.

Se deslizo entre mis piernas y comenzó hacerme lo rico que me hayan hecho jamas.
Deslizando su lengua en toda su longitud saboreando mi glande con sus rojos labios. Ummmm una delicia.

Una vez ella estuvo saciada, no le importaba que nos vistiesemos y diésemos por terminado nuestro encuentro.

Espera yo aun no quede satisfecha, le,dije.
Puesto que tu marido parece que no te satisface, seguro que tienes algo para saciar la sed de tu coño y que a mi culto le vendría bien.

Si que lo tengo, saco un dildo imitación a una gran polla negra.
Que te parece nena.

Estupenda, la pena que no sea un arnés pero nos servirá.

Y puesta a cuatro patitas y bien lubricada me follo con aquel dildo quedándome bien saciada.

Desde entonces no volvió a llamar al seguro siempre directamente a Sarita y casi todas las semanas tiene alguna avería.

Sarita tranny.

No olvidéis comentar, me encantan los comentarios. Si hos gusto compartir con mas usuari@s me encanta conocer gente.

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